En este apartamento compacto, nuestro objetivo era evocar la sensación de principios de verano: el color de la hierba fresca, los tonos cálidos de la madera de haya y una atmósfera luminosa y abierta que mejora el estado de ánimo cada día.
El cliente solicitó colores y materiales naturales para un espacio limitado que debía albergar un dormitorio, una zona de trabajo, una cocina y un salón. Nuestra solución incluyó un mostrador de diseño especial con taburetes, una distribución eficiente y una elección de materiales bien pensada.
La paleta utiliza auténtica madera de haya y tonos verdes que evocan la naturaleza del norte, donde los veranos son preciosos y buscamos su calidez en el interior. La mayoría de los muebles son de la colección IKEA, mientras que el tablero retroiluminado es un panel de madera natural, teñido y tratado para realzar la veta.













